¿Por qué la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa Bautiza Infantes?

¿Le sorprende a usted que aunque somos presbiterianos, somos también bautistas? La verdad, es que nosotros sí bautizamos. Nuestro descuerdo con nuestros hermanos “bautistas”, no es sobre si debemos bautizar; es sobre a quiénes debemos bautizar. Nosotros bautizamos a creyentes profesantes y a sus hijos. ¿Por qué nosotros bautizamos sus hijos?


De paso, déjeme decirle que nosotros no estamos solos. Es un hecho que el bautismo infantil es una práctica histórica del cristianismo. En su libro Bosquejos de Teología, A.A: Hodge lo resume así: “La práctica del bautismo infantil es una institución que existe como un hecho, y prevalece a través de la iglesia universal, con la excepción de los modernos Bautistas, cuyo origen puede ser trazado hasta los anabautistas de Alemania, cerca del 1537 d.C...” Entonces, como prueba, el cita a Ireneo (quien nació antes de la muerte del apóstol Juan), Justino Mártir (138 d.C.), Tertuliano (nacido en 160 d.C.), Cipriano (253 d.C.), y Agustín (nacido en 354 d.C.). Hodge concluye: “el bautismo infantil ha prevalecido (a) desde la era apostólica, (b) en todas las secciones de los padres de la iglesia, (c) ininterrumpidamente hasta el tiempo presente, (d) en cada una de las grandes iglesias históricas de la Reforma, mientras que sus impugnadores se remontan desde la Reforma" Ahora, esto es interesante. Esto nos anima. Pero, no es por eso que nosotros bautizamos infantes.


Al fin de cuenta, en la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa, bautizamos a los hijos de creyentes porque creemos firmemente ¡que la Palabra de Dios nos lo dice! Para contestar correctamente la pregunta, “¿Debemos bautiza Infantes?”, usted tiene que ver la Palabra de Dios como su guía de autoridad. Usted tiene que preguntar, ¿Es bíblico el bautismo infantil?


Habiendo dicho eso, usted todavía tiene que encarar la cuestión de cómo acercarse correctamente a la Biblia para entenderlo correctamente. Los creyentes tratan comúnmente tópicos como el bautismo buscando textos bíblicos desconectados o en particular; por ejemplo: “¿Qué versículo en la Biblia enseña explícitamente el bautismo infantil?”. Usted comienza a ver un problema serio con esta forma de proceder, debido a que, si usted lo observa, este es el mismo acercamiento que usan las sectas para negar otras doctrinas (por ejemplo: ¿”Qué versículo de la Biblia enseña explícitamente que el “Sabbath” fue cambiado del séptimo día al primero de la semana?”) De hecho, este es exactamente el mismo acercamiento que los cultos usan para negar lo esencial de la fe, (“¿Qué versículo en la Biblia enseña explícitamente la Trinidad?”).


Una manera mejor es dejar que la Escritura interprete a la Escritura -, esto es, interpretar el texto a la luz de su contexto inmediato, a la luz de su contexto mediato más amplio, a la luz del sistema total de la verdad enseñada en la Palabra de Dios. Este segundo acercamiento es mejor porque, para entender correctamente los textos, usted necesita interpretarlos en su contexto. Y, cuando usted opta por usar esta forma de interpretación, usted encuentra que hay claras garantías bíblicas para bautizar tanto a los creyentes como a sus hijos.


Me gustaría invitarle a considerarlo a la luz de los siguientes cinco pasos explicativos:


  1. La iglesia del Antiguo Testamento y la iglesia del Nuevo Testamento son, en esencia, la misma iglesia;

  2. Dios incluye los hijos de los creyentes como miembros de esta iglesia;

  3. En la era del Antiguo Testamento, debido a que los hijos de los creyentes eran miembros de la iglesia, les fue dado el signo (marca) de la circuncisión;