Genesis y Éxodo "Una síntesis con los ojos puestos en Cristo"

Actualizado: 15 oct 2019

Génesis es el libro de los orígenes, la palabra hebrea Toledot (Origen) es citada unas diez veces en este libro (Gen 5.1; 6:9; 10:1; 11:10; 11:27; 25 12; 25;19; 36:1, 9; 37:2) esto implica que Dios nos dio una narración comprensible, histórica, inerrante y exacta de los orígenes de todo lo creado.


Génesis 3 inicia la historia de la redención con el relato de la caída. El hombre y la mujer en lugar de obedecer a Dios al someter a la creación, en lugar de confiar en él, escuchan la voz de una serpiente en el jardín de Edén que los sedujo a sospechar de la bondad de Dios y a hacer su vida independiente de El al tomar del fruto del árbol que se les había prohibido, ellos terminan sometiéndose a la creación y así terminan rebelándose contra Dios. De esta manera el pecado entro al mundo y con él la muerte.


Pero también vemos la misericordia de Dios revelada para con los hombres que pecaron. En Génesis 3:15 Inmediatamente después de la caída, Dios manifiesta su gracia, revelando su plan de vencer a satanás y triunfar sobre el pecado por medio de una simiente que vendría de Eva.

El hombre que debía haber muerto de inmediato, que debía haberse convertido en enemigo de Dios, es llamado por gracia a seguir disfrutando de la bondad de Dios por medio de la fe en la promesa, aunque es expulsado del huerto de Edén el lugar del disfrute de la presencia eterna de Dios representada en el árbol de la vida. Adán y su descendencia deben pues creer en la promesa de la semiente para volver a disfrutar de la presencia santa de Dios en el reposo eterno prometido en el árbol de la vida que ahora estaba custodiado por querubines con espadas encendidas que impedían el paso hasta que la simiente prometida viniera y llevara a cabo el propósito de Dios de regresarles a la comunión con él.


En Génesis 4 tenemos el primer homicidio en la escritura perpetrado por Caín y edsto a causa de su envidia, ya que su hermano era un creyente, a pesar de que Dios le exhorto a no hacerlo antes de ejecutar el crimen, Caín mata a Abel y la promesa de la simiente parece desvanecerse hasta que nace Set y será por medio de él que nacerá Noé, Sem, Abraham y Jacob, así se mantendrá viva la esperanza de un Mesías que pondrá fin al pecado y la muerte.


En Génesis 6 Moisés nos cuenta como la maldad de los hombres se multiplicó y vemos una amenaza más a la promesa de Dios, los hijos de Dios y las hijas de los hombres se mezclan y nace una generación de tiranos llamados Nephilim, más Noé halló gracia a los ojos de Dios y aunque nuestro creador manda un diluvio para juzgar a todos los hombres sobre la faz de la tierra, la esperanza de un salvador permanece en la familia de Noé. Hay un nuevo comienzo en Génesis 9, un pacto de preservación que garantiza el cumplimiento de los propósitos de Dios para los hombres.


Luego de que Dios salva a Noé de su juicio universal en el diluvio por causa de la maldad que se había multiplicado en la tierra, por medio de la una bendición profética la esperanza de la simiente recae sobre la familia de Sem uno de sus hijos (Génesis 9:26-27). Los demás hijos de Noé, Cam y Jafet, solo tendrán esperanza si sirven y esperan la salvación en la descendencia de su hermano. Luego de que los hijos de Noé se multiplican, sus descendientes se revelan de nuevo contra Dios y la esperanza de la simiente otra vez se ve amenazada en Babel, Dios confunde las lenguas y luego un hombre de la familia de Tare halla gracia delante de sus ojos, este es Abraham, el primero de los patriarcas de Israel.


Cuando Dios llama por primera vez a Abraham en Génesis 12 le ofrece una promesa de bendición para él y para las familias de la tierra (Versículo 4) por medio de la simiente que había sido prometida a Adán y a Eva y que ahora vendría por medio de él. En la historia notamos como Abraham cree a esta promesa y sale por fe, de la tierra de Harán a la tierra de Canaán, como Jehová le había ordenado. Luego leemos que Abraham cree en las promesa de Dios y su fe le es contada por justicia (Génesis 15:6). En el capítulo 17 Dios añade un Juramento a la promesa y le da a Abraham la circuncisión como señal, como garantía de que su promesa es firme para con él, por medio de su simiente se le recuerda que él y todos los que él representa, es decir los que al igual que él confían en la promesa (Génesis 17:19-20)....


...serán el Pueblo especial de Dios que recibirá la tierra por heredad.

Lo que leemos a partir del Capitulo 17 de Génesis es el inicio del cumplimiento de la promesa de Dios, una nación sale de entre los Hijos de Abraham, especialmente de Isaac y luego de su hijo Jacob a quienes Dios les ratifica este pacto extendiéndoles sus promesas y su misericordia (Gen 26.4; Ge.28:14), en Génesis 49 leemos como Jacob bendice a sus hijos y profetiza que será de la simiente de su hijo Judá que nacería un rey para todos los pueblos a quien llama Siloh, al terminar la profecía Jacob cree y afirma “Tu Salvación espero, oh Señor” (Gen49.18).


Al final del libro de Génesis aunque la familia de Jacob termina fuera de la tierra prometida en Egipto, José confía en la promesa de Dios y le hace prometer a su familia que cuando Dios la cumpla no dejen sus huesos en Egipto, además el entiende que Dios en sus propósitos llevo a Israel a Egipto para preservarles como Nación , ya que ellos se estaban corrompiendo en la tierra de Canaán (Génesis 50:20).