“El Servicio Mutuo”

October 21, 2015

 

 

Como miembros de la familia de Dios estamos llamados a servir, el servicio también es parte de nuestro diseño como criaturas, podemos leer en Filipenses 2.5–7 que Jesus tomo forma de siervo y explica Pablo que lo hizo, haciéndose semejante a los hombres. Pero por causa del pecado, nuestro corazón se envaneció, después de la caída el hombre quiere ocupar el lugar de Dios y aunque aun servimos, vemos el servicio como una plataforma para levantarnos sobre los demás o como una obra servil de la cual nos sentimos indignados y hacemos por obligación. De allí que hablar del servicio no es suficiente, pues podemos obedecer y servir, pero por causa de la caída lo podemos estar haciendo con las motivaciones equivocadas, dice Pablo en 1 Corintios 13.1–3:  “Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy. Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me aprovecha.”. Según el Apóstol, el amor no puede definirse con meras acciones,sin duda estas acciones son buenas, pero la pregunta que tenemos que hacernos es si estas obras están motivadas por el amor. Ahora bien, debemos reconocer que esto es imposible para nuestra naturaleza caída, lo natural en nosotros es servir a nuestro ego, pero la buen noticia es que servir motivados por el amor es posible, pero solo para aquellos que han sido llamados a libertad, veamos lo que ordena Gálatas 5.13–14.  “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: Amaras a tu projimo como a ti mismo.”.

 

Veamos algunas consideraciones para tener en cuenta en este texto si queremos agradar al Señor en nuestro servicio mutuo, motivados por el amor: 

 

En primer lugar Pablo nos dice “a Libertad fuisteis llamados” tenemos que preguntarnos ¿que tipo de libertad es esta a la fuimos llamados?, esto nos lleva a considerar primero donde estábamos y la necesidad de que fuéramos liberados. En Adan todos estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, esto por causa de nuestra rebelión, quisimos ocupar el lugar de Dios y esto nos convirtió en sus enemigos, estábamos expuestos a su justa ira y sin esperanza en el mundo, nos dejo como reos que deben esperar sufrir eternamente en el infierno. Pero Cristo vino a librarnos de nuestra rebelión, vino a iluminar nuestra mente con su verdad, vino