¿Por qué la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa Bautiza Infantes?

May 12, 2016

 

 

¿Le sorprende a usted que aunque somos presbiterianos, somos también bautistas?  La verdad, es que nosotros sí bautizamos. Nuestro descuerdo con nuestros hermanos “bautistas”, no es sobre si debemos bautizar; es sobre a quiénes debemos bautizar.  Nosotros bautizamos a creyentes profesantes y a sus hijos.  ¿Por qué nosotros bautizamos sus hijos?

 

De paso, déjeme decirle que nosotros no estamos solos. Es un hecho que el bautismo infantil es una práctica histórica del cristianismo.  En su libro Bosquejos de Teología, A.A: Hodge lo resume así: “La práctica del bautismo infantil es una institución que existe  como un hecho, y prevalece a través de la iglesia universal, con la excepción de los modernos  Bautistas, cuyo origen puede ser trazado hasta los anabautistas de Alemania, cerca del 1537 d.C...”  Entonces, como prueba, el cita a Ireneo (quien nació antes de la muerte del apóstol Juan), Justino Mártir (138 d.C.), Tertuliano (nacido en 160 d.C.), Cipriano (253 d.C.), y Agustín (nacido en 354 d.C.).  Hodge concluye:  “el bautismo infantil ha prevalecido (a) desde la era apostólica, (b) en todas las secciones de los padres de la iglesia, (c) ininterrumpidamente hasta el tiempo presente, (d) en cada una de las grandes iglesias históricas de la Reforma, mientras que sus impugnadores se remontan desde la Reforma"  Ahora, esto es interesante.  Esto nos anima.  Pero, no es por eso que nosotros  bautizamos infantes. 

 

Al fin de cuenta, en la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa, bautizamos a los hijos de creyentes porque creemos firmemente ¡que la Palabra de Dios nos lo dice!  Para contestar correctamente la pregunta, “¿Debemos bautiza Infantes?”,  usted tiene que ver la Palabra de Dios como su guía de autor