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MEMBRESIA

Unase a nosotros para adorar, crecer y seguir al Señor en comunidad.

La membresía en la Iglesia Cristiana Bíblica Raah no es una formalidad administrativa, sino un compromiso gozoso de vivir como parte de la familia de Dios bajo el cuidado pastoral de nuestra iglesia local. Creemos en la importancia de una membresía definida porque la Escritura la presupone: hay quienes están «dentro» y quienes están «fuera» (1 Co 5:12-13), se conoce el número de los creyentes (Hch 2:41, 47), y la disciplina requiere una comunidad con límites claros (Mt 18:17).

Ser miembro significa pertenecer al cuerpo visible de Cristo, participar en los medios de gracia que él ha provisto, y caminar juntos en la vida del pacto. Como familia reformada presbiteriana confesional, afirmamos que:

  • Miembros no comulgantes. El Señor ha incluido en su iglesia a los hijos nacidos en familias de creyentes, quienes son recibidos mediante el bautismo como miembros de la iglesia visible (Hch 2:39; Gn 17:7).

  • Miembros comulgantes. Los adultos que profesan fe en Cristo son recibidos como miembros comulgantes tras completar un proceso de formación y ser examinados por el consistorio (cuerpo de pastores y ancianos de la congregación).

 

La membresía requiere una profesión creíble de fe (Mt 7:21-23): una vida que, sin pretender perfección, busca coherencia con la confesión cristiana. Los compromisos que asumimos no son requisitos de perfección sino direcciones de vida, sostenidos por la gracia de Dios.

EL PROCESO DE MEMBRESÍA EN RAAH

La membresía es un camino de formación que consta de cuatro etapas principales.

Etapa 1: Evangelización y consolidación

Duración aproximada: 1-3 meses

Si eres nuevo en la fe cristiana o nunca has sido parte de una iglesia reformada, iniciaremos contigo un proceso de acompañamiento que incluye estudios bíblicos introductorios, visita pastoral a tu hogar, integración a un grupo de oración y asistencia regular al culto del Día del Señor.

El objetivo es establecer los fundamentos del evangelio y que nos conozcamos mutuamente como familia de fe.

 

Etapa 2: Formación en vida cristiana

Duración aproximada: 2-3 meses

 

Una vez establecidos los fundamentos del evangelio, continuamos con formación en piedad práctica. Estudiaremos textos como El Libro de Oro de la Verdadera Vida Cristiana de Juan Calvino y recibirás acompañamiento pastoral continuo.

El objetivo es comprender cómo vivir para la gloria de Dios en obediencia a su Palabra.

Etapa 3: Curso de membresía «Entrando al Pacto»

Duración aproximada: 3-4 meses (30 lecciones)

Este es el corazón del proceso formativo. El curso consta de ocho módulos:

Módulo I — Fundamentos de la Fe. La Escritura como Palabra de Dios, el Dios Trino, la creación y el hombre como imagen de Dios.

Módulo II — El pecado y la miseria del hombre. La caída, el pecado original, la condición del hombre sin Cristo.

Módulo III — La persona y obra de Cristo. La encarnación, la obediencia activa y pasiva, la expiación, la resurrección.

Módulo IV — La aplicación de la redención. El llamamiento eficaz, la regeneración, la fe, el arrepentimiento, la justificación, la adopción, la santificación, la perseverancia.

Módulo V — La ley de Dios. Los Diez Mandamientos como guía de santificación, el tercer uso de la ley.

Módulo VI — Los medios de gracia. La Palabra predicada, los sacramentos (Bautismo y Cena del Señor), la oración.

Módulo VII — La Iglesia. Eclesiología reformada, gobierno presbiteriano (consistorio, presbiterio, asamblea general), la Confesión de Fe de Westminster, los Catecismos, el Libro de Orden, las Cinco Solas, la teología del pacto, la disciplina eclesiástica, la adoración conforme al principio regulativo.

Módulo VIII — El Pacto de Membresía. Estudio detallado de los votos y los doce compromisos del Pacto de Membresía Raah, la ceremonia de recepción y la vida como miembro.

Las sesiones duran aproximadamente 40 minutos y se imparten después del culto dominical.

 

 

Etapa 4: Examen consistorial y recepción pública

 

Examen consistorial. Después de completar el curso, serás examinado por el consistorio en una conversación pastoral de aproximadamente 45-90 minutos. No es una prueba académica sino una entrevista de discernimiento que incluye tu testimonio personal, preguntas doctrinales básicas del Catecismo Menor de Westminster, revisión del Pacto de Membresía, y atención a cualquier situación pastoral particular.

El consistorio puede aprobar tu recepción, solicitar más tiempo de formación, o — en casos excepcionales — determinar que no hay profesión creíble de fe en este momento.

Recepción pública. Un domingo después de tu aprobación, serás presentado ante la congregación en el culto del Día del Señor. La ceremonia incluye:

  1. Anuncio previo a la congregación (uno o dos domingos antes)

  2. Presentación del candidato por el pastor

  3. Lectura del preámbulo del Pacto de Membresía

  4. Los votos públicos de membresía

  5. Votos de la congregación

  6. Oración de consagración

  7. Firma del Pacto de Membresía en presencia del consistorio

  8. Mano de comunión

  9. Primera participación en la Cena del Señor (si corresponde)

 

LOS VOTOS DE MEMBRESIA

Al ser recibido como miembro comulgante, responderás públicamente a los siguientes votos:

  1. ¿Cree usted en un solo Dios verdadero y viviente, en tres personas — el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo — iguales en poder y gloria; y que este Dios se ha revelado de manera perfecta e infalible en las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, las cuales son la única regla de fe y práctica?

  2. ¿Reconoce usted que es pecador ante Dios, que merece su justo juicio, y que solo por la gracia de Dios en Cristo puede ser salvo?

  3. ¿Cree usted que el Señor Jesucristo es el Hijo de Dios, el único Mediador entre Dios y los hombres; que murió en la cruz para expiar los pecados de su pueblo, resucitó corporalmente de entre los muertos, ascendió al cielo y volverá en gloria; y lo recibe usted como su Señor y Salvador, descansando solo en él para salvación tal como es ofrecido en el evangelio?

  4. ¿Recibe usted la Confesión de Fe de Westminster y los Catecismos Mayor y Menor como exposición fiel del sistema de doctrina enseñado en la Sagrada Escritura, y promete no oponerse a la doctrina de esta iglesia?

  5. ¿Promete usted, en dependencia de la gracia de Dios, vivir como corresponde a un miembro del cuerpo de Cristo: participando fielmente en los medios de gracia, sometiéndose al gobierno y disciplina de la iglesia, y procurando su pureza y paz?

TRES FORMAS DE UNIRSE

1. Por profesión de fe

Si eres un nuevo creyente que nunca ha sido bautizado ni ha sido miembro de ninguna iglesia. Completas todas las etapas del proceso (1-4). Serás bautizado junto con tus hijos, si los tienes, en la ceremonia de recepción.

2. Por reafirmación de fe

Si eres cristiano ya bautizado, proveniente de una iglesia que no pertenece a la IPRC (por ejemplo, iglesia bautista, metodista, u otra tradición evangélica). Completas el curso de membresía (Etapa 3), el examen consistorial y la recepción pública. Dependiendo de tu trasfondo, el consistorio puede requerir formación complementaria en doctrina reformada.

¿Necesito ser rebautizado? No. Reconocemos el bautismo trinitario (en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo) de cualquier iglesia cristiana. Si fuiste bautizado así, tu bautismo es válido.

3. Por traslado

Si eres miembro en buena posición de otra iglesia de la IPRC o de una denominación reformada con la cual el presbiterio mantenga relación fraternal. Tu iglesia anterior envía carta de traslado al consistorio de Raah. Después de una entrevista pastoral breve, la presentación del Pacto de Membresía de Raah, y la recepción pública, serás incorporado. Este es el proceso más breve porque ya has sido formado y examinado por otro consistorio reformado.

PRIVILEGIOS DE LA MEMBRESÍA COMULGANTE

Como miembro comulgante en buena posición, Cristo te concede a través de su iglesia:

— Participación regular en la Mesa del Señor

— Bautismo de tus hijos como señal del pacto

— Voz y voto en las asambleas congregacionales

— Cuidado pastoral del consistorio

— Consideración para los oficios de anciano gobernante o diácono, si cumples las calificaciones bíblicas

— Cartas de traslado cuando te mudes a otra ciudad

COMPROMISOS DE LA MEMBRESÍA

Al unirte a Raah, asumes doce compromisos pactuales que abarcan la totalidad de la vida cristiana:

  1. Crecimiento en gracia y conocimiento — crecer en el conocimiento de la Escritura y la doctrina reformada.

  2. Adoración familiar — mantener el culto familiar, la instrucción bíblica y la oración en el hogar.

  3. Crianza de los hijos en el pacto — presentar a los hijos para el bautismo y criarlos en la disciplina del Señor.

  4. Adoración pública — asistir fielmente al culto del Día del Señor, que reconocemos como día de reposo cristiano consagrado a la adoración pública y los deberes de piedad y misericordia.

  5. Participación en los sacramentos — participar dignamente en la Cena del Señor.

  6. Unidad de la iglesia — evitar la división y resolver los conflictos conforme a la Escritura.

  7. Sujeción al gobierno eclesiástico — someterse al cuidado pastoral y a la disciplina del consistorio.

  8. Servicio con los dones — usar los dones que Dios ha dado para la edificación del cuerpo.

  9. Mayordomía generosa — contribuir regular y generosamente para el sostenimiento del ministerio, el alivio de los necesitados y la extensión del evangelio.

  10. Testimonio externo — mantener una conducta coherente con la profesión de fe en familia, trabajo y comunidad.

  11. Discipulado mutuo — participar en dar y recibir instrucción, exhortación y corrección con humildad.

  12. Perseverancia — cuando enfrente tentación de abandonar la fe o la iglesia, buscar primero la ayuda pastoral y la oración de la congregación.

 

Estos compromisos son direcciones de vida, no requisitos de perfección. Los asumimos «en dependencia de la gracia de Dios», reconociendo que él capacita para lo que llama a hacer.

 

MEMBRESÍA NO COMULGANTE: HIJOS DEL PACTO

 

Los hijos bautizados de creyentes son miembros no comulgantes de la iglesia visible, incluidos en el pacto por la promesa de Dios (Hch 2:39).

Privilegios. Participación en la adoración pública, instrucción catequética, cuidado pastoral de la congregación.

Responsabilidades de los padres. Criar a los hijos en la disciplina del Señor, instruirlos en las Escrituras y el Catecismo, llevarlos fielmente al culto, prepararlos para la profesión pública de fe.

Transición a membresía comulgante. Cuando el hijo alcanza edad de discreción y profesa fe en Cristo, completa la catequesis (Catecismo Menor y doctrina básica), es examinado por el consistorio, hace profesión pública de fe, firma el Pacto de Membresía y participa por primera vez en la Cena del Señor.

 

PREGUNTAS FRECUENTES

 

¿Cuánto tiempo toma el proceso de membresía?

Aproximadamente 8-10 meses para nuevos creyentes. Menos si vienes por reafirmación de fe o por traslado de otra iglesia reformada.

¿Puedo asistir al culto sin ser miembro?

Todos son bienvenidos a adorar con nosotros. La membresía es para quienes desean comprometerse formalmente con nuestra iglesia local y participar plenamente en los medios de gracia.

¿Necesito estar bautizado para ser miembro?

Sí. Si no has sido bautizado, conversaremos contigo sobre el significado del bautismo antes de tu recepción.

 

¿Qué pasa si tengo dudas doctrinales?

Es normal tener preguntas. Durante el curso y la entrevista pastoral podrás expresarlas. No se requiere perfección doctrinal, pero sí disposición a aprender y crecer. El Pacto contempla un mecanismo para comunicar dificultades de conciencia al consistorio.

¿Qué pasa si no puedo cumplir todos los compromisos?

Los compromisos son metas, no perfecciones alcanzadas. Prometemos «buscar», «procurar», «esforzarnos», no «cumplir perfectamente». Sin embargo, si hay compromisos que no puedes asumir con sinceridad, es importante conversarlo con los ancianos antes de hacer los votos.

¿Puedo servir en la iglesia sin ser miembro?

Puedes participar en ciertas áreas de servicio, pero la enseñanza formal y las posiciones de liderazgo están reservadas para miembros en buena posición.

¿Qué pasa si me mudo a otra ciudad?

Solicitarás carta de traslado al consistorio. Te ayudaremos a buscar una iglesia reformada fiel en tu nueva ciudad y te recomendaremos como miembro en buena posición.

¿Puedo ser removido de la membresía?

En tres casos: traslado ordenado (te mudas y te unes a otra iglesia), renuncia voluntaria (solicitas salir de la membresía), o excomunión (disciplina por pecado grave sin arrepentimiento, conforme al proceso establecido en el Libro de Disciplina).

¿Qué pasa si tengo un divorcio en mi pasado?

Durante la entrevista consistorial conversaremos sobre las circunstancias. El divorcio no descalifica automáticamente para la membresía. El consistorio evaluará las circunstancias conforme a la enseñanza bíblica y la situación pastoral.

¿DESEA COMENZAR?

Si desea iniciar el proceso de membresía o tiene preguntas, puede comunicarse con nosotros:

Correo: audiovisuales@iglesiaraah.org Teléfono: 313 753 1978

También puede hablar con cualquiera de nuestros pastores o ancianos después del culto dominical.

RECURSOS

«Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.» — 1 Pedro 2:9

Av. Boyacá #99-14

Tel. 3112134704

Bogota D.C. - Colómbia

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