Nuestra Vida en la Casa de Dios

Este mes celebramos 498 años de la reforma protestante. Por lo general cada octubre hacemos memoria de aquellas cosas por las que los hermanos reformadores lucharon, no queremos cometer los mismos errores y Dios nos llama a buscar las sendas antiguas. La iglesia no nació con nosotros y debemos celebrar lo que Dios ha hecho en el pasado y hacer memoria de esto para fortalecer nuestra fe, sería necio no hacerlo.

En años pasados hemos estudiado las doctrinas de la gracia y las 5 solas, que fueron estandartes de la reforma y son las doctrinas que seguimos abrazando y defendiendo en esta iglesia; este año vimos necesario con los ancianos, recordar lo que que los reformadores descubrieron en la escritura sobre el tema de la iglesia, especialmente lo tocante a nuestra participación en ella como sacerdotes “en la reforma se enfatizo el sacerdocio de todos los creyentes”, así que advierto que no seremos originales en estos sermones, echaremos mano de la escritura y por su puesto de expresiones de hermanos del pasado y del presente que levantaron y están levantando en alto la doctrina de la iglesia.

¿Porque vimos necesario el tema? Porque estamos en un tiempo donde la iglesia es menospreciada, unos la ven como una sociedad de gente voluntaria, otros la ven como un proveedor de servicios, (un lugar donde vendo a llenar mi tanque espiritual y donde vengo a recibir el amor, el servicio y la consideración de otros), otros la ven como una organización que existe por el permiso del estado (he escuchado expresiones como: no podemos disciplinar a este hermano porque no tenemos una personería jurídica)…. En esta serie de sermones traeremos en primer lugar de ver como la iglesia es una familia en la que todos debemos estar comprometidos “El compromiso mutuo” luego veremos como llevar a cabo nuestro compromiso en: La exhortación Mutua, sometimiento mutuo y edificación mutua.

En esta ocación estudiaremos la necesidad del Compromiso mutuo, pero lo estudiaremos a la luz de lo que la escritura dice sobre lo que es la iglesia. Debemos definir la iglesia si hemos de entender que todos en ella somos responsables y que debemos estar comprometidos unos con otros. Antes de ir a la Biblia, leeré algunas citas, ¿Que han aprendido nuestros hermanos a travez del tiempo sobre la Iglesia?:

Agustin dijo: “Nadie puede tener a Dios como su padre, sino tiene a la iglesia como su madre”

Lutero: “Aparte de la Iglesia la salvación es Imposible”

Calvino: "Mi intención es tratar aquí de la Iglesia visible y por eso aprendemos ya de sólo su título de madre qué provechoso y necesario nos es conocerla, ya que no hay otro camino para llegar a la vida sino que seamos concebidos en el seno de esta madre, que nos dé a luz, que nos alimente con sus pechos y que nos ampare y defienda hasta que, despojados de esta carne mortal, seamos semejantes a los ángeles (Mt. 22:30). Anotemos también que fuera del gremio de la Iglesia no hay remisión de pecados ni salvación como lo atestiguan Isaías y Joel (ls. 37:32; Joel 2:32). Con estas palabras se restringe el favor paternal de Dios y el testimonio de la vida espiritual de las ovejas del aprisco de Dios, para que advirtamos que el apartarse de la Iglesia de Dios es pernicioso y mortal". Institución de religión cristiana, Libro IV, 1.4).

Confesión de Fe de Westminster: ". . . la casa y familia de Dios por medio de la cual los hombres son ordinariamente salvos, unión a la cual es esencial para su mejor crecimiento y servicio". (C.F.W. XXV. 2)

Mark Dever: ”El libro de 1 Juan se escribió para ayudar a la gente a identificar la evidencia de la verdadera salvación en su vida. ¿Sabe cuál es uno de los signos principales que se nos dice que hemos de bus- car? El genuino amor por los demás (véase 1 Juan 2:9-10). ¿Quiere saber que su nueva vida es real? Comprométase con un grupo local de pecadores salvados. Intente amarlos. No lo haga solo durante tres semanas. Ni durante seis meses. Hágalo durante años. Y creo que descubrirá, y otros también lo harán, si ama a Dios o no. La verdad se mostrará a sí misma. La iglesia local es el lugar donde nuestra nueva vida en Cristo se vive y se prueba. Unirse a una iglesia no lo salvará, es solamente la muerte de Cristo la que salva. El solo, y nadie más, es nuestra justicia. Pero si El es en realidad nuestra justicia, si en verdad amamos a Aquel a